Actualizada la sección de videos. Nuevas fotos en la galeria.
Añadido el Tablón de anuncios.
Inicio arrow Se escriben sobre la Cofradía
Pregón Semana Santa año 2001 PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
miércoles, 28 de noviembre de 2007
     Después de ese júbilo de Jerusalén, el Señor quiso retirarse a orar. Para encontrar la verdad, la verdad que sólo puede surguir de la oración y del encuentro íntimo con el Padre. Y ahí lo tenemos. como un Dios, auténticamente hecho hombre, también pasó miedo. Cuánto podemos aprender del pasaje del Huerto de los Olivos. Es, como dice la saeta, el verdadero hombre que anduvo en la mar, el hombre que pasó fatigas, al que no todo le sonrió... como a cualquiera de nosotros. Y Aguilar lo sabe. Y por eso cada Domingo de Ramos la cuesta de la Parroquia rebosa de amigos que quieren compartir su miedo, que quieren acompañarlo en los momentos trágicos del Huerto. Nunca estarás solo un Domingo de Ramos, Señor... aquí nos tienes a nosotros, te queremos. Y aunque a veces tú nos creas dormidos, vamos contigo por la calle Arrabal, cuando el olivo parece arrastrar los alféizares de las ventanas, cuando desde el llano se observa en la lontananza un mar verde, como nuestra tierra, que se acerca. Nos identificamos contigo.... tus lágirmas regarán la calle Moralejo al paso de por las Descalzas te rendirán pleitesía en su Retiro. Y aún queda la recogida, el silencio del Llano Bajo, la meditación de Santa Brígida y la colosal subida de la cuesta de la parroquia. En ese punto tus costaleros se desbordan, el sentimiento está a flor de piel, ni el cansancio puede con ellos. Allí, expectantes y ansiosos contigo, como uno más de nosotros, le decimos al Dios Padre, en la quietud de la noche, cuando ni un naranjo se atreve a mover sus hojas, cuando ni el frío parece sentirse antu tu presencia: Padre hágase tu voluntad y no la mía, siempre tu recta y justa voluntdad Señor.
    Y su madre.... Y en el Huerto, también María y María Orante... la Virgen del Rosario... la Señora del  Domingo de Ramos, la primera que pide y reza, la primera que llora el amargor del cáliz, la primera que no duda en salir a su encuentro, en buscarlo, en ofrecer su consuelo. Mirando a sus ojos se alcanza la paz infinita, su belleza te envuelve y su mirada, su mirada te enamora, te acoge y te acaricia. Es ella, un rosairo de virtudes, paseada en esta tarde de primavera por sus setenta y cinco costaleras, que saben como nadie llevarla y traerla, mecerla, acompañar su congoja despacio, sin invadir su intimidad, con respeto, queriendo que la Virgen sea la protagonista, la madre más buena, la única. Cuando la portan hacia el altar mayor, momentos antes de la salida, en esa primera levantá paciente y esperada, parece como si fuese a ruedas, como si el amor primoroso de sus niñas la levantase en volandas. Y ella contenta, las mira, sabe que va segura por cada una de las calles y además sus costaleras le cantan y la acompañan con saetas primorosas por martinetes o siguirillas hasta llegar a la Cuesta, apresurad el paso, pero con tiento, que la madre del huerto ya ha visto a su hijo en lo alto, sin aliento... seguid pa'rriba sin descanso, no la bajaéis hasta que llegue a su encuentro, queredla, queredla ahora más que nunca, es vuestra madre del Rosario, la que nos quiere tanto.
 
 
 
 
 
 
Extracto del Pregón de Semana Santa del año 2001 pronunciado por Jesús Prieto 
Modificado el ( miércoles, 28 de noviembre de 2007 )
 

Galeria

     

Reloj